Las alabanzas sean para Al-lah, Señor y Creador del universo, y que Su paz y Sus bendiciones sean con el Profeta Muhammad, con todos sus familiares y todos sus discípulos.
Escribir oraciones ficticias para entrenar modelos de inteligencia artificial en la detección de intentos de fraude no entra en la definición legal de la mentira (la cual consiste en informar de algo que es contrario a la realidad), ya que, en principio, el programador no tiene la intención de transmitir una información como si fuera un hecho real.
Los eruditos de la jurisprudencia islámica han otorgado concesiones legales (rujsa) que permiten la composición de historias y cuentos cuando el oyente o lector sabe que no son reales. Los han clasificado dentro de la categoría de presentar ejemplos o metáforas, y no en la categoría de dar noticias falsas o de la mentira prohibida. Puedes consultar la fatwa número 384790 al respecto.
Luego, incluso asumiendo que esto se considerara una mentira, mentir para lograr un beneficio legítimo (maslaha shar'iyyah) amparado por la ley islámica, sin causar ningún daño, es un acto para el cual existe una concesión. Puedes consultar la fatwa número 463792 sobre este punto.
Y Al-lah sabe más.